Otorrino

¿Qué tratan los otorrinolaringólogos?

Los oídos. La hipoacusia afecta a una de cada diez personas. El manejo de los desórdenes del oído es el ámbito por excelencia de los ORL. Ellos están entrenados tanto en el tratamiento médico como quirúrgico de la audición, infecciones del oído, alteraciones del equilibrio, ruidos en los oídos (tinnitus) y desórdenes del nervio facial y de otros nervios craneanos. Los ORL también manejan los desórdenes congénitos (traídos al nacer) de los oídos externo e interno.

La nariz. La sinusitis crónica es uno de los problemas de salud más frecuentes en la población. El cuidado de la cavidad nasal y de los senos paranasales es una de las principales habilidades de los ORL. El manejo de la patología nasal incluye las alergias y los trastornos del olfato. La adecuada respiración por la nariz, así como la apariencia de la misma, son parte de la competencia del ORL.

La garganta. La comunicación (hablar y cantar) y la ingestión de los alimentos involucran a esta área vital. También es propio del ORL el manejo de enfermedades de la laringe (aparato emisor de la voz) y de la faringe (parte alta del tracto digestivo). Lo anterior incluye tanto los desórdenes de la voz y de la deglución, como la patología de amígdalas y adenoides, muy frecuentes en la infancia.

La cabeza y el cuello. Esta región central del cuerpo incluye los importantes nervios que controlan la vista, olfato, audición y movimientos de la cara, así como numerosos ganglios linfáticos. En el área de la cabeza y el cuello, los ORL están entrenados para tratar las enfermedades infecciosas, tumores tanto benignos como malignos (cancerosos), traumatismos faciales y deformidades de la cara.