Otorrino

Zumbido en los oídos o tinnitus o acúfenos

Se denomina acúfenos o tinnitus a los ruidos en el oído no producidos por sonido ambiental. Son ruidos en general únicamente escuchados por la persona (subjetivo) que los padece y frecuentemente están asociados a la pérdida de audición (hipoacusia).

El ruido que se escucha en el oído suele ser un murmullo persistente bastante molesto provocando un gran estrés en quien lo padece. Puede ser muy variable (zumbidos, pitidos, chasquidos, palpitaciones, sensación de oleaje, etc.).

El volumen y la duración es también variable pudiendo haber momentos en que desaparece y otros en los que se escuche con mayor intensidad. A veces, sólo aparecen en determinadas situaciones (al estar tumbado, después de un esfuerzo físico, ante variaciones de presión atmosférica, etc.).

Los acúfenos empeoran si se padece estrés, se escucha música a volumen elevado o se trabaja en ambientes ruidosos. Es molesto especialmente por la noche, ya que puede impedir que se duerma correctamente provocando insomnio.

Causas

No se saben las causas exactas que lo provocan pero se cree que el cerebro al notar una pérdida de audición por alguna causa intenta compensarla con sonidos.

Existen, no obstante, algunos factores que pueden favorecer su aparición:

  • Lesiones del oído medio e interno (las lesiones de oído interno pueden acompañarse de vértigos).
  • Tapones de cera
  • Otitis
  • Otosclerosis (fibrosis del oído).
  • Perforaciones y otras lesiones del tímpano.
  • Vértigo de Meniere.
  • Infecciones del oído medio por virus (laberintitis).
  • Neurinoma del nervio acústico.
  • Golpes en la cabeza (traumatismos craneoencefálicos).
  • Hipertensión arterial y arterioesclerosis (al disminuir el riego sanguíneo del oído).
  • Hipotensión.
  • Alteraciones metabólicas (por ejemplo la diabetes).
  • Enfermedades degenerativas del oído interno, especialmente en la vejez (presbiacusia).
  • Algunos fármacos.
    • Antibióticos (especialmente los Amimoglucósidos, Eritromicina, Tetraciclinas).
    • Analgésicos /antinflamatorios (ácido acetilsalicílico y otros antinflamatorios no esteroideos).
    • Diuréticos.
    • Quimioterápicos.